Andrea Fenochio —
La llegada del COVID-19 a América Latina ha sido devastadora para algunas naciones, Estados Unidos es un país que tiene un panorama nada alentador por la pandemia que amenaza, no solo la salud de sus habitantes sino, su economía y en general la del mundo entero.
La nación americana ha superado en las últimas horas el número de casos confirmados de coronavirus, incluso sobre Italia y China, con 85 mil norteamericanos contagiados. Siendo el estado de Nueva York el foco rojo con casi 39 mil positivos, situación que ha puesto en jaque al sector salud, pues pese a ser una de las potencias mundiales la pandemia los está rebasando, al evidenciar las carencias en equipamiento de algunos nosocomios.
Después de Nueva York los estados más golpeados por el COVID-19 son: Nueva Jersey con 6 mil 900 casos confirmados, California con 4 mil y el estado de Washington 3 mil 200, cifras que varían constantemente, debido a la velocidad con la que se expande el COVID-19.
Autoridades han reportado que la cifra de defunciones a causa de la pandemia araña los mil 300 casos.
Ante este panorama el Congreso aprobó 2,2 billones de dólares, el mayor paquete de estímulos de la historia del país, esta acción propició que el principal indicador de Wall Street, el Dow Jones de Industriales, subiera este jueves un 6.38 por ciento y recuperase un 20% en solo tres días tras varias jornadas catastróficas.
Paralelamente, el pánico por el coronavirus ha llegado al centro de detención de Stewart, en el estado de Georgia, en donde 350 indocumentados se han declarado en huelga de hambre, para protestar por su prolongado arresto en tiempos de pandemia, convirtiéndose en la mejor realización del pensar del empresario mexicano Ricardo B. Salinas Pliego, pues el panorama para estos reos es… o morir por el coronavirus o morir de hambre, pues recordemos que los indocumentados jamás han sido prioridad para el gobierno de Donald Trump.





