Redacción MVM
Al corte del mes de octubre de 2022, México registró 360 mil pacientes portadores del virus, frente a los 328 mil 791 que se tenían registrados hasta noviembre de 2021, según datos del Centro Nacional para la prevención y control del VIH/sida (Censida).
Es decir, que en el último año, el VIH afectó a 31 mil 209 personas, cifra que demostró un repunte del virus de inmunodeficiencia humana en nuestro país.
La situación se agravó, pues la dependencia añadió que solo 6 de cada 10 pacientes diagnosticados reciben tratamiento antirretroviral, el cual evita la etapa avanzada del VIH, conocida como síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida).
Al respecto, Axel Bautista, coordinador de Agenda de VIH de Inspira Cambio A. C., una organización que tiene el objetivo de lograr una atención sexual integral e incluyente, señala que, debido a la pandemia de COVID-19, se “abandonó” la detección oportuna del VIH, lo cual ha ocasionado que los pacientes que actualmente son diagnosticados, ya tienen sida.
«En 2020, si no mal recuerdo, fue un año en el que bajaron los índices de nuevas infecciones de VIH, y bajaron no porque haya bajado la epidemia de VIH, sino porque la gente no estaba haciéndose pruebas y no había insumos para hacerse pruebas. Y fue hasta 2021, y principios de este año, que empezaron a subir los datos de detecciones tardías, lo que quiere decir que la gente empezó a ser detectada en condiciones muy avanzadas del VIH, lo cual, se le conoce como una etapa avanzada de sida, lo cual no es una etapa terminal, pero sí es muy peligroso para la condición de vida de las personas que están expuestas a infecciones que sí les pueden ocasionar la muerte», detalló.





