Deimos Sánchez
Aunque la tradición de hacer piñatas aún se conserva en Oaxaca, las ventas ya no se perciben igual como en años anteriores, debido a que ya muchas familias se dedican a su elaboración.
Don Marcelino Pascual con más de 30 años de experiencia elaborando este tipo de manualidades, explica que año con año las ventas van a la baja, un ejemplo dijo, el año pasado elaboró alrededor de 400 piñatas, casi la mitad de lo que se elaboraba antes.
Este año solo hizo 300 y a la fecha el porcentaje de venta es mínimo, a pesar de que en esta temporada navideña es cuando más demanda tiene este producto, ya que su comercialización es propia de las posadas navideñas y cuyo significado está íntimamente relacionado en estas festividades de la natividad y año nuevo.
De acuerdo a los que elaboran este tipo de artesanías, las piñatas que más se venden son las de los siete picos, se le llama así, según porque representa los siete pecados capitales, además, los colores brillantes simbolizan la tentación, el golpearla con los ojos vendados es la representación de la fe ciega para vencer al pecado y destruir la tentación y así recibir riquezas del cielo.
Por lo regular estas piñatas ya sean de olla o de cartón, se utilizan para adornar los domicilios, así como los faroles o incluso hasta las calles.





