Hay nuevas medidas para el manejo de cuerpos que hayan fallecido por COVID-19

REDACCIÓN

Van más de 90 mil muertos en todo el mundo.

Dado el incremento de los casos de fallecimientos por COVID-19, la Secretaría de Salud tomó la determinación de actualizar los protocolos en el manejo de cadáveres y recomendó que los cuerpos deben ser cremados; aunque en caso de no poderse llevar a cabo este proceso puede optarse por la sepultura, aunque no se realizarían técnicas de conservación.

Por medio del documento Guía de manejo de cadáveres COVID-19 (SARS-CoV-2), la dependencia federal estableció que ante un fallecimiento por coronavirus todo el personal público o privado debe acatar las normativas de bioseguridad en los procesos como el manejo, transportación y cuidados mortuorios.

De esta manera, es obligatorio aplicar el lavado de manos, además de usar guantes no estériles, bata impermeable con manga larga, cubrebocas quirúrgico y protección ocular. En el caso de que se requiera realizar una necropsia será indispensable la utilización de una mascarilla N95.

Durante el traslado a la morgue, las recomendaciones de la normativa permiten que se dé acceso a los familiares más cercanos, quienes deberán usar todas las protecciones mencionadas y no podrán tocar el cuerpo ni las superficies que podrían estar contaminadas. Posteriormente, el cadáver deberá ser introducido en una bolsa biodegradable resistente a la presión de los gases del cuerpo.

Este proceso debe realizarse en la misma habitación donde se encontraba la persona y después de que se haya llevado a cabo, la bolsa también debe ser desinfectada por el exterior con una solución de hipoclorito.

Dentro del área hospitalaria donde ocurrió el deceso, el personal de aseo debe realizar la limpieza y desinfección de toda la zona y elementos (cama, equipos de la cabecera, colchonetas, puertas, cerraduras, etc.) siguiendo la técnica del triple balde conforme a los lineamientos de prevención y control de infecciones.

Al momento de velar el cuerpo, no se aconseja que éste permanezca en el sitio más de cuatro horas y mientras suceda, el ataúd deberá permanecer cerrado y con menos de 20 personas a su alrededor, siempre y cuando se pueda asegurar la sana distancia.

Y es que en el mundo el número de muertes por el coronavirus superó este jueves la barrera de los 90 mil según un recuento de la Universidad Johns Hopkins. La cifra asciende a 91.783 -según el último balance- y la mitad se registran en los cuatro países más afectados: Italia, España, Estados Unidos y Francia.

El total de infectados en todo el mundo es de 1.506.936.