Comunidades originarias de Oaxaca exigen a AMLO y Murat cancelar “megaproyectos de muerte” en la región del Istmo

Redacción/Estado20

La Asamblea Oaxaqueña en Defensa de la Tierra y el Territorio informó que miembros de organizaciones adheridas iniciaron movilizaciones en el Istmo para exigir a los gobiernos federal y estatal cancelen los megaproyectos como el Corredor Transístmico y las concesiones mineras en el estado de Oaxaca.

Loa anterior, al considerar que estos proyectos del Gobierno siguen representando los mismos intereses de los dineros que rigen y someten la voluntad del mundo, y los cuales dicen, violentan de manera sistemática el derecho a la libre determinación y procesos de autonomía.

Así los denunciaron , durante esta jornada de movilizaciones que iniciaron este 12 de octubre y que incluyó la toma de las instalaciones de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en Matías Romero Avendaño y un bloqueo carretero en la zona norte del Istmo de Tehuantepec.

Los inconformes aseguraron que estos megaproyectos también imponen “a sangre y fuego” y con la protección de las leyes, los proyectos extractivistas que generan división del tejido comunitario, confrontación y muerte, en los pueblos y comunidades del estado.

Las movilizaciones se realizaron, bajo el lema de un nuevo “Ya basta” y para exigir al Estado Mexicano que se plantee de forma honesta una nueva relación con las comunidades y pueblos indígenas.

Consideraron que el gobierno de eliminar de las distintas leyes que amparan y legalizan el despojo de sus territorios, como las leyes energéticas, de Aguas y Minería.

“En seguir tejiendo y articulando la resistencia para fortalecer nuestras prácticas comunitarias, tener modelos propios de educación que nazcan desde las necesidades de nuestras comunidades y seguir en la defensa de lo que históricamente corresponde a nuestros pueblos”.

A través de un comunicado exigió que no haya simulación, ni el uso indebido e irrespetuoso por parte del Estado de sus prácticas y espiritualidades, lenguajes que solo generan confusión, confrontación y discriminación al romantizar sus formas de vida como pueblos originarios.

“La gran deuda histórica que se tiene con nuestros pueblos, no se soluciona solo con un perdón; frente a los crímenes del pasado ¿existe justicia? No lo hay, pero somos mujeres y hombres de maíz, verdaderos y honestos que no tendemos a la venganza, a pesar de andar con tanto en contra; y frente a los crímenes del presente ¿existe perdón? el Estado Mexicano evade esta responsabilidad, su responsabilidad”.