REDACCIÓN —
La actividad en la frontera más concurrida del mundo, se encuentra muy disminuida por la pandemia de COVID-19, nos referimos a la frontera entre México y Estados Unidos. Y es que los gobiernos han emitido una serie de restricciones en la búsqueda de disminuir los contagios.
Recibir atención médica, ir a visitar a un familiar o hacer compras, son actividades que ya no pueden realizarse y afectan a por lo menos cuatro millones de mexicanos residentes en ciudades a lo largo de la frontera de 3 mil 169 kilómetros, debido a que los viajes no esenciales han sido prohibidos, lo cual invalida en la práctica las visas que permiten cruces cortos.
Los cruces utilizados por peatones y automóviles se han vaciado debido a las medidas de restricción, aunadas al temor de las personas a contraer el virus, que ha infectado a más de 738 mil personas en el mundo y amenaza con desencadenar una masiva recesión.
Según un informe de la oficina de visas de Estados Unidos, que depende del Departamento de Estado, se han emitido más de cuatro millones de tarjetas fronterizas desde 2015, las cuales son válidas por diez años pero, de momento inútiles.
Antes de las restricciones por el coronavirus, más de 950 mil personas ingresaban en un día típico a Estados Unidos desde México, a pie o en automóviles, según datos oficiales. Situación que gracias a la pandemia y momentáneamente ya no es posible.





