Andrea Fenochio
Cada vez más estados de la Unión Americana emiten lo orden de «mantenerse en casa», como medida para contrarrestar la propagación de la pandemia por coronavirus. Sin embargo esta determinación no acaba de convencer del todo al presidente la nación más poderosa del mundo, Donald Trump, pues se estima que el daño económico para este país, podría traer desastrosos panoramas financieros.
Y es que el costo económico de mantenerse en casa, preocupa a las autoridades de Estados Unidos.
Y es que se estima que el desempleo podría alcanzar hasta un 20%, mientras que un informe de la institución financiera Goldman Sachs, estima que el producto interno bruto de EE.UU. en el segundo trimestre podría contraerse en un 24%.
La situación pone también a pensar a países menos favorecidos económicamente como México, en donde si la situación financiera ya es mala, imagínese usted con esta crisis en salud que a fin de cuentas se traducirá también en una crisis económica.
Mientras tanto ya se contabilizan en Estados Unidos de Norteamérica más de 46 mil casos confirmados de COVID-19, convirtiéndose así en el tercer país más afectado después de China e Italia, además se tiene registro de más de 560 defunciones por la pandemia en esta potencia mundial.





