Desmantelamiento de penales y captura del Ántrax permitió disminución de delitos en el Istmo

Juan Antonio Ilescas

En la región del Istmo de Tehuantepec hay una disminución importante de la criminalidad y de delitos de alto impacto como consecuencia de la captura del líder del grupo delictivo Los Ántrax y el desmantelamiento de redes de poder que operaban desde los reclusorios regionales de Juchitán y Matías Romero, sostuvo el secretario de Seguridad Pública, Ernesto Salcedo Rosales.

Los asesinatos en esa región de Oaxaca disminuyeron drásticamente bajo un esquema de trabajo coordinado entre la Secretaría de Seguridad Pública, Fiscalía General del Estado, Guardia Nacional, policías federales y el Ejército Mexicano, señaló.

Salcedo Rosales explicó que por más de cinco años el líder de Los Ántrax estuvo generando temor y presión a grupos sociales y violencia a grupos rivales que se dedican al robo de hidrocarburos trasiego de enervantes y tráfico de personas.

“Estos delitos en particular son los que detonan el índice de violencia en la región, por eso la desarticulación de la banda de Los Ántrax permitió la reducción drástica del índice delictivo”.

Estos mismos mecanismos de operación y coordinación de las fuerzas de seguridad se aplican en la Cuenca y Cañada.

Salcedo Rosales apuntó que en diciembre y enero en la Cuenca del Papaloapan “Hubo un índice delictivo más allá de lo que hubiéramos querido”.

Esta conducta delictiva deriva de las acciones que tiene la delincuencia de Veracruz y zona fronteriza con Puebla y grupos delincuenciales en Oaxaca, “La violencia se acentúa por la disputa de grupos que motivan negocios ilícitos”.