Redacción —
Se estima que el suero es 50 veces más potente que el plasma donado por humanos y es similar al que se usa para tratar el envenenamiento por picadura de serpiente, intoxicaciones por toxina tetánica e infecciones como la influenza aviar.
El plasma de burro, ayudaría a “neutralizar el virus” en casos moderados y severos, se encuentra avanzada y se espera que hasta agosto concluya la fase experimental.
Los tres burros que generan estos anticuerpos para realizar el suero fueron “bautizados” como AstraZeneca, Sinopharm y Sputnik, el nombre de las vacunas con las que se realiza la inmunización en Bolivia.
La donación de plasma de personas que ya pasaron COVID-19 es un tratamiento que se utiliza en Bolivia, que en las pasadas olas de esta enfermedad ha sido muy requerida por los pacientes y que incluso se aprobaron normas para impulsar la donación voluntaria.





