Redacción
A finales del año pasado realizó por primera vez un vuelo real y ahora el AirCar ya ha conseguido hacer el primer vuelo interurbano.
El coche volador más real hasta la fecha despegó del aeropuerto de Nitra en Eslovaquia y media hora más tarde aterrizó en el aeropuerto de la capital Bratislava.
Para llegar al aeropuerto y posteriormente salir de él el piloto utilizó lo mismo que para volar entre las ciudades: el AirCar.
Cuando está en tierra y por la ciudad tiene el aspecto de un coche deportivo con un alerón gigante. No obstante, con sólo pulsar un botón despliega sus alas que salen del interior y echa el alerón hacia atrás para alargarlo. De la nada, sale un avión.
En su interior cuenta con un motor BMW de 160 CV y también tiene un paracaídas balístico en caso de emergencia. En estos últimos meses el inventor del AirCar dice que ya ha realizado más de 40 horas de vuelo incluyendo hazañas como una velocidad máxima de crucero de 190 km/h, giros de 45 grados, altura de 2.500 metros y más.





