Redacción
- Las víctimas pensaban que estaban entrando en un grupo de empoderamiento femenino.
El fundador de la secta sexual NXIVM, la cual se disfrazaba como un grupo de autoayuda, Keith Raniere, fue condenado este martes a 120 años de cárcel en un tribunal neoyorquino después de ser declarado culpable.
Los cargos que se le imputan son: tráfico sexual de adultos y menores, posesión de pornografía infantil y crimen organizado, entre otros.
“Él quería que yo creyera que mi único valor venía de cómo me hacía sentir”, dijo Camila, una de sus víctimas que fue abusada desde que tenían tan solo 15 años.
Mientras que el condenado volvió a asegurar que no se arrepiente de nada. “Es cierto que no me arrepiento de los crímenes que creo que, de hecho, no he cometido. Pero sí me arrepiento profundamente de todo este dolor”.
El juicio de Raniere, de 60 años, se centró en un subgrupo de Nxvim exclusivo para mujeres llamado DOS, en el que algunos de los miembros llegaron a ser marcados con las iniciales del líder de la secta en una dolorosa ceremonia sin anestesia en las que se les cauterizaba la piel en una zona cercana al pubis.
En un vídeo de la ceremonia de iniciación de DOS, se aprecia cómo las mujeres, desnudas, permanecían tumbadas sobre una mesa, donde debían pronunciar las palabras “Maestro, por favor márcame”.
Además de las relaciones con el líder, la pertenencia a DOS requería que las “esclavas” tuvieran que pedir permiso para comer y tenían que entregar material gráfico o información comprometida, que podía ser publicado en caso de que se negaran a seguir las órdenes.





