Redacción MVM
La sal es un nutriente esencial para funciones específicas en el organismo y uno de los principales ingredientes para preservar los alimentos y bebidas. No obstante, su consumo en exceso puede afectar gravemente la salud, informó Ismael Campos Nonato, jefe del Departamento de Obesidad, Diabetes y Riesgo Cardiovascular del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP).
El especialista detalló las consecuencias del alto consumo de sal:
Altera el funcionamiento de las arterias.
Incrementa el riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular.
Contribuye al desarrollo de cáncer de estómago, enfermedad renal y cerebrovascular.
Además, Campos Nonato precisó que uno de cada diez decesos por enfermedad cardiovascular es atribuible al alto consumo de sal, lo que equivale a cinco por ciento.
Informó que la hipertensión arterial afecta a más del 40 por ciento de las personas adultas; casi la mitad desconoce que la padece. Además, cada vez se desarrolla a edades más tempranas; incluso, se han encontrado casos en niñas y niños de 10 años, debido al consumo excesivo de sal.
Indicó que el INSP ha documentado que la reducción del consumo de sodio, como resultado de la orientación sobre la elección de alimentos saludables a través del etiquetado frontal, es una de las estrategias más económicas y rentables para disminuir la morbilidad y mortalidad por enfermedades cardiovasculares.





