Ante la falta de recursos crean ataúdes de cartón en América Latina

Redacción

Los ataúdes de cartón son hasta tres veces más baratos que los de madera, se producen en serie y no contaminan, pero no son muy bien aceptados en todos los países pese a los estragos del COVID-19 e incluso sobre la pobreza y la tristeza de no tener una forma digna de enterrar a sus deudos.

Cuando el coronavirus desbordó Guayaquil los ataúdes de madera fueron reemplazados por otros de cartón. Aunque en Chile, las autoridades los prohibieron porque violan las normas locales.

De acuerdo a especialistas, la pandemia desbordó a todos, salvo a los fabricantes de cajas de cartón, que reaccionaron.

“Escuchábamos las noticias de que había gente que no tenía cómo enterrar a sus familiares. Decidimos como empresa, igual que pasó en el terremoto de 2016, fabricar ataúdes de cartón”, menciona Gonzalo Velázquez, gerente de Papelera Nacional. Y es que siete de las mayores compañías del sector donaron 5.000 féretros de cartón para las víctimas de coronavirus en una veintena de ciudades.

Un ataúd de cartón cuesta en Chile unos 123 dólares, contra 370 dólares de uno de madera, de ahí la razón por la que representan una alternativa para las familias de bajos recursos de América Latina de, tener una forma medianmente digna de llegar a la última morada, aunque los ataudes de cartón contravengan en cierta medida con algunos ritos católicos o religiosos.