Redacción MVM
Este viernes el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, admitió que está enfermo y que tiene varios padecimientos.
Señaló que toda la información divulgada el jueves sobre su salud es verdad y aceptó que una ambulancia acudió en enero a su rancho en Palenque, Chiapas, por un riesgo de infarto.
“Lo de la ambulancia que fue a Palenque a principios de enero porque había un riesgo de infarto. Me llevaron al hospital y me recomendaron un cateterismo. Me dijeron ‘hay que hacerlo’, les pedí unos días, en eso me dio COVID-19”, señaló.
Debido a su situación, aceptó que se somete a revisiones periódicas dependiendo de su estado de salud.
Aclaró que el tema más delicado tiene que ver con su hipertensión, por lo cual constantemente camina, acude a escalar y hace ejercicios cardiorrespiratorios.
Esto lo señaló luego que la Sedena fuese blanco de un ataque cibernético y se divulgara información sobre su salud y el caso conocido como «culiacanazo».
De acuerdo a los documentos obtenidos por el grupo «Guacamaya», además de la angina de pecho, al presidente López Obrador le diagnosticaron gota e hipertiroidismo.





