Redacción —
Son varios los edificios del Centro Histórico de la capital oaxaqueña los que sufrieron daños luego del sismo de 7.5 grados que sacudió la entidad el pasado martes, uno de ellos es el templo de San Juan de Dios, del que se desprendió una columna de la parte alta y cayó al mercado.
Hasta el momento se continúa en la espera de que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), se digne a realizar un peritaje para determinar la gravedad de las condiciones del inmueble, que presenta múltiples fisuras.

El perímetro circundante al edificio que se encuentra ubicado en la esquina que forman las calles de Aldama y 20 de Noviembre en la capital permanece acordonado con cinta precautoria de color amarillo, a fin de que las personas no transiten cerca.
Uno de sus técnicos especialistas de Protección Civil Municipal, informó que ellos solo se encargan de detectar e identificar probables riesgos como fisuras, grietas o cuarteaduras, así como de reconvenir a los ocupantes del inmueble para no exponerlos ante el riesgo de un colapso pero, es el INAH quien debe determinar si hubo hundimiento o daños estructurales.





