Sin funcionar metrobús, a 10 años del inicio de obras

Juan Antonio Ilescas

El proyecto de apoyo a la movilidad urbana y renovación del parque vehicular de Oaxaca, conocido como metrobús lleva 10 años convertido en un monumento de la corrupción y desperdicio del dinero público, pues en ese lapso ha sufrido deterioro, daños y robo por más de un millón de pesos.

El inicio de las obras por 400 mil pesos en el año 2010, durante el gobierno de Gabino Cué, sigue generando pérdidas al dinero de los oaxaqueños que con sus impuestos han cubierto el aumento del costo del proyecto, hasta en un 100 por ciento.

El ciudadano de a pie, el que daría uso a este tipo de transporte sigue sin comprender la razón por la cual no se ha puesto en funcionamiento el llamado metrobús, que en su primera etapa cubriría la ruta de Santa Rosa Panzacola a Santa Cruz Xoxocotlán, pasando por la carretera 190, calzada Madero, avenida Periférico y Boulevard Guadalupe Hinojosa.

La delincuencia común ha contribuido en el saqueo de ese proyecto, desmantelando las luminarias de tres terminales, dos estaciones base, nueve paradas especiales, ubicadas a lo largo de 8.5 kilómetros.

La construcción de ese servicio de transporte también contempla 28 estaciones intermedias, tres patios de servicio y un centro de control, sin embargo, los trabajos permanecen detenidos y con el consecuente saqueo, como en el patio de servicio ubicado en el parque del Amor.

Y ni siquiera pensar aún en la construcción de la segunda etapa que abarcaría el municipio de Tlalixtac de Cabrera, pues la puesta de operaciones de la primera fase entraría hasta el año 2025.

Algunos de los 38 autobuses de la clase Linner 12 y 5, Runner 8 que son parte del proyecto del metrobús son utilizados por el Gobierno del Estado para otorgar transporte gratuito a eventos en el Centro de Convenciones o las fiestas de la Guelaguetza, más no para su utilización en el proyecto para el cual fueron destinados.