Juan Antonio Ilescas
El municipio de Matías Romero, en el Istmo de Tehuantepec se había mantenido ajeno a la violencia que desde hace varios años permeó a Juchitán, Tehuantepec y Salina Cruz, sin embargo, las tres últimas ejecuciones en un lapso de 10 días, inquietan a los habitantes que elevan sus voces y oraciones para pedir que cese la violencia.
Y es que temen que el fenómeno delictivo vaya en aumento, tal y como ha ocurrido este año con Juchitán y Salina Cruz, donde comerciantes, empresarios, amas de casa, estudiantes y profesionistas han tenido que salir a la calle a marchar para exigirle a sus respectivos presidentes municipales, emanados del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) que contengan los crímenes.
Lo que también les preocupa es quedar en medio de los disparos, tal y como ocurrió el viernes, en proximidades de la escuela primaria Miguel Hidalgo, en la colonia Hidalgo Norte, en Matías Romero.
Un grupo delincuencial hizo una serie de detonaciones de armas de fuego para asesinar al hombre que viajaba en una camioneta Chevrolet roja, sin placas de circulación.
El hombre que quedó muerto dentro del vehículo, en la calle La Luz y Rubén Darío y fue identificado este sábado como Luis Alexander Juan Cruz alias «la Guichona».
Esta oleada de crímenes ocurre después de la visita que hizo por esos municipios el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador.






