Pan de Muerto una tradición muy arraigada entre los oaxaqueños

Redacción

  • En Mesoamérica se preparaba un pan de amaranto molido después de mezclarse con la sangre se los sacrificios.

En víspera de la celebración del Día de Muertos, los deliciosos panes de yema, resobado y mantequilla, ya adornan los mercados tradicionales de México y en particular de Oaxaca.

Pero ¿de dónde surge el pan de muerto?

El origen del Pan de Muerto se sitúa en la época de la Conquista, el cual fue inspirado por rituales prehispánicos cuando se practicaban los sacrificios humanos y que hoy en día es uno de los mayores representantes del Día de Muertos y de los componentes más importantes de las ofrendas.

Se sabe que en Mesoamérica se preparaba un pan de amaranto molido que, después de mezclarse con la sangre se los sacrificios, se ofrecía a los dioses, siendo estos los primeros indicios del Pan de Muerto, mismo que se ha ido modificando hasta convertirse en lo que conocemos hoy en día.

En Oaxaca uno de los lugares más emblemáticos en cuanto a la preparación del tradicional pan de muerto es la Villa de Mitla.

Ahí desde principios del siglo XX se elabora el tradicional pan de muerto decorado con distintos motivos: figuras de animales, imágenes religiosas, grecas prehispánicas o lo que el cliente desee.

En Villa de Mitla hay al menos 22 panaderías que en estas fechas elaboran el pan de yema, tradicional del estado, con huevo, semillas de anís, mantequilla, canela, harina y levadura.

Del 20 al 31 de octubre se elabora este alimento, ya sea para consumo o para adornar los altares de muertos.
En lo general, será difícil que salgas a la calle sin toparte con este delicioso pan pero sobre todo, sin resistirte a la tentación de probarlo.