Lo que dejó el sismo del 2017 en Oaxaca

Juan Antonio Ilescas

El sismo de 8.2 grados que hace dos años sacudió a Oaxaca aún conserva huellas de destrucción en la capital y Juchitán de Zaragoza, donde se contabilizaron 57 mil inmuebles dañados y un millonario fondo de ayuda a damnificados que todavía no queda clara la forma en que se aplicó.

Este sábado se cumplen dos años del sismo que dejó más de un centenar de muertos y dos millones de damnificados, principalmente en la ciudad de Oaxaca y el Istmo de Tehuantepec.

La Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO) inició en este mes la etapa de reconstrucción de edificios dañados, mientras que en calles del centro de la ciudad se pueden ver edificios que conservan daños en sus estructuras y que representan un riesgo.

El Istmo de Tehuantepec fue la región que mayor impacto sufrió a causa del sismo que la noche del 7 de septiembre del 2017 causó daños a más de 31 mil viviendas.

En Juchitán de Zaragoza, familias enteras iniciaron procedimientos para ser consideradas en los censos que no se les aplicaron y que tampoco les permitió recibir ayuda.

A pesar de que Oaxaca fue el estado más golpeado por el sismo, la ayuda destinada por el Fondo Nacional de Desastres no llegó a muchos afectados, pues se sigue desconociendo el paradero de cuatro mil millones de pesos.

Obras inconclusas, empresas que demandadas por incumplimiento, más de 100 escuelas donde aún no se comienzan los trabajos de reconstrucción e instancias de Gobierno cuestionadas por la forma de repartir la ayuda es lo que dejó el sismo del 7 de septiembre del 2017.