Juan Antonio Ilescas
En medio de una fractura que desde la Presidencia de la República se ha provocado, al calificar a los críticos del gobierno como prensa «fifí» y con 147 periodistas asesinados en el México, desde el año 2000 a la fecha, este 3 de mayo se conmemora la 26 edición del Día Internacional de la Libertad de Prensa.
Para muchos periodistas, el ambiente en el que se ejerce esta actividad es tenebroso, de miedo y sangre, pues ningún gobierno, incluyendo el de Andrés Manuel López Obrador, ha podido generar garantías de seguridad a los periodistas.
Los trabajadores de los medios de comunicación, siguen cayendo como moscas ante balas asesinas, pues en este gobierno, han sido asesinados cinco periodistas en el país.
El artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, establece que la libertad de expresión es un derecho fundamental, sin embargo los desafíos que se enfrentan en el ejercicio de la actividad periodista cada vez generan mayor riesgo.
Oaxaca es la tercera entidad en México, donde ejercer el periodismo resulta peligroso, pues tan solo del 2016 al 2017 hubo 98 agresiones a comunicadores, entre los que destaca una desaparición y dos asesinatos.
Tan solo en esta editorial, dos de los tres reporteros cuentan con medidas cautelares que no les han garantizado el libre ejercicio de su trabajo, ni solución a las denuncias presentadas.





