Redacción MVM Noticias
Los apicultores se han enfrentado a diferentes desafíos durante muchos años, como la lucha por apoyos financieros y evitar las plagas. Ahora, aunado a todo esto deben lidiar con la adulteración de la miel, pues este producto los afecta directamente ya que limita la exportación.
A pesar de la situación, las autoridades de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) y de la Comisión Federal para la Protección de Riesgos Sanitarios (Cofepris), no combaten esa práctica desleal y dañina de adulteración, donde cambian la calidad con dulces sintéticos.
Las mismas autoridades federales han reconocido que la miel es un producto fácil de adulterar, pues tan sólo se requieren de azúcares, como el jarabe de maíz de alta fructuosa, la glucosa comercial y la común.
La mayor concentración de apicultores se ubica en el Istmo de Tehuantepec, tanto en la Costa como en la Mixteca. Ellos deben adentrarse en la floricultura, ganadería y siembra de ejotes y calabacitas, ya que esto favorece la incrementación de la polinización.
En los municipios de Chahuites y San Pedro Tapanatepec, los apicultores tuvieron que pelear con las autoridades para lograr suspender la fumigación aérea de las plantaciones de mango de exportación, ya que esto contaminaba la miel.
Según los datos de la Secretaría de Economía oaxaqueña, el Estado tiene el quinto lugar entre los estados productores de miel a nivel nacional, debido a que anualmente se producen 4 mil 150 toneladas del producto.
Los apicultores siguen sin recibir apoyos a pesar de las promesas del gobierno anterior y del actual, los cuales en este momento de pandemia se han convertido en una necesidad más grande.





