De joven humilde a migrante y empresario, Vera Carrizal se convierte en prófugo de la ley

Juan Antonio Ilescas

Juan Antonio Vera Carrizal, quien de joven de origen humilde transitó por la migración, después a político y próspero empresario gasolinero hoy atraviesa por otra etapa en su vida, la de prófugo de la justicia pues este día trascendió que un Juez de Control con sede en Huajuapan de León le libró orden de aprehensión por su presunta relación en el ataque con ácido a la saxofonista María Elena Ríos Ortiz.

En el primer trimestre de 2019, el nombre de Vera Carrizal apareció en el listado de Empresarios Gasolineros Oaxaqueños investigador por la Unidad de Inteligencia Financiera del Sistema de Administración Tributaria que indagaba lavado de dinero y evasión de impuestos.

Al lado de Vera Carrizal aparecieron las empresas de Edilberto Manzano Montero y José Luis Calvo Ziga, entonces secretario del Medio Ambiente, Energías y Desarrollo Sustentable como objeto de investigación a raíz de la detección de robo en la venta de combustible en una de las gasolineras de Manzano Montero.

El panorama para el también empresario radiofónico es adverso pues se le señala de ser autor intelectual del ataque con ácido a la saxofonista, María Elena Ríos Ortiz, quien sigue sometida a tratamientos especializados por la serie de quemaduras que le produjo el líquido corrosivo.

En diciembre del año pasado, Juan Antonio Vera Carrizal obtuvo la protección de la justicia federal luego de tramitar un juicio de amparo que la semana pasada fue resuelto por el Juez Cuarto de Distrito, quien deja al Juez de Control de Huajuapan de León entrar en materia de estudio basándose en las pruebas presentadas por la Fiscalía General del Estado de Oaxaca y que derivó en la orden de aprehensión en su contra.