Redacción —
- Entre el 80 y 85% de los productos procesados llevarán un sello.
Hoy entró en vigor la primera fase del nuevo etiquetado frontal para alimentos y bebidas procesados, una medida que las autoridades fijaron como parte de las acciones para frenar la ola de sobrepeso y obesidad en el país.
Sin embargo, esta nueva disposición ya arrastra alrededor de 30 amparos.
El nuevo etiquetado de advertencia se basa en las modificaciones a la Norma Oficial Mexicana (NOM)-051 que fueron publicadas en Diario Oficial de la Federación (DOF) el 27 de marzo pasado. Esta implementación costará a las empresas entre 20 y 50 centavos por producto, de acuerdo con estimaciones de la firma de servicios de certificación y verificación SGS México. A comienzos del año, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) estimó que el costo por implementar esta nueva disposición ascenderá a alrededor de 6 mil millones de pesos.
Con base en la Norma Oficial Mexicana 51, los productos altos deberán advertir si se encuentran altos en calorías, grasas trans y saturadas, y azúcares. También se detallará si el producto contiene café o edulcorantes.
México sigue de esta manera el ejemplo de Chile, que desde el 2016 utiliza esta clase de etiquetado para advertir a la población sobre los efectos nocivos de los alimentos.