Deimos Sánchez
Comerciantes quienes se autodenominaron “Desplazados del Pedimento en Santa Catarina Juquila” cumplen dos días en huelga de hambre frente al Palacio de Gobierno en Oaxaca.
Hasta el momento no hay atención a sus demandas, tampoco ninguna autoridad de salud se ha dignado a brindarles atención médica pues, ya hay algunos que presentan malestares, acusaron.
Los manifestantes quienes llegaron ayer a la capital para denunciar al edil de Santiago Yaitepec, Roberto Salinas Santiago, acusándolo de desestabilizar al pueblo juquileño al no permitirles regresar a sus viviendas en la zona del Pedimento, informaron que hasta el momento no han sido atendidos por ningún representante del Gobierno del Estado, motivo por el cual acordaron pernoctar y mantener sus protestas en la ciudad de Oaxaca.
Es por ello, que exigen al gobernador, Alejandro Murat Hinojosa, una mesa de trabajo que garantice una solución al problema con Santiago Yaitepec, así mismo no ceda a la presión de los pobladores de esa zona quienes piden la liberación del edil Roberto Salinas Santiago, pues este debe pagar por todos los delitos en los que se le acusa además, debe rendir cuentas sobre la desaparición de un peregrino así como de otras irregularidades más.
Explicaron que desde iniciado el conflicto con Yaitepec, no han podido regresar a sus viviendas en la zona del Pedimento y además de tener ya cuantiosas pérdidas económicas al no poder vender sus productos, pues estos actos atentan contra el bienestar de sus familias.
Por lo anterior, piden justicia y garantías para su regreso, así como la reparación del daño por todas las pérdidas económicas que han tenido desde hace más de un mes que se agudizó el conflicto.
Roberto Salinas Santiago fue detenido el pasado 30 de enero por elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones dependientes de la Fiscalía del Estado en la periferia de la capital oaxaqueña por diversos delitos entre ellos robo con violencia moral.
Por tanto, los pobladores de Juquila, advirtieron se mantendrán en huelga de hambre hasta donde su cuerpo aguante, pues defenderán el sustento económico de sus familias.








