Juan Antonio Ilescas
San Vicente Coatlán, Ejutla de Crespo, donde esta semana que recién concluyó fueron asesinados cinco policías estatales, ha vivido en medio de la violencia por un conflicto agrario con Sola de Vega, pero también en la inestabilidad que genera el hecho de ser una comunidad productora de estupefacientes.

Esa es la fama que actualmente tiene San Vicente Coatlán que, políticamente se ubica en la jurisdicción de un distrito del valle central, pero geográficamente está ubicada en la Sierra Sur, como acertadamente lo señaló la Fiscalía General del Estado de Oaxaca.
Desde hace medio siglo ha enfrentado una disputa por la posesión de casi 20 hectáreas de tierras con Sola de Vega que ha dejado unos 40 muertos.
Este año, la firma de un acuerdo de paz entre ambas comunidades trajo aparente calma, sin embargo, la estabilidad y la generación de violencia pende de un hilo.
Emigdio López Avendaño, candidato de Morena, a diputado local fue ejecutado en San Vicente Coatlán, donde otras cuatro personas resultaron heridas.
Aun cuando las autoridades municipales han deslindado a la población de ese crimen, el estigma de grupos violentos en la población sigue vigente.




