Las oaxaqueñas han sido abandonadas por el ejecutivo y el legislativo, aseguró la feminista
Ana Luisa Cantoral
A siete meses de que la Secretaría de Gobernación (Segob), decretara la alerta de género para el estado de Oaxaca, la lista de muertes violentas hacia mujeres ha llegado a 60.
Para Anabel López Sánchez presidenta del Colectivo Ciudadanía por las Mujeres y exdirectora del ya desaparecido Instituto Estatal de la Mujer, declaró que la Alerta de Género de Violencia contra la Mujer (AGVM) no ha servido, pues no existen planteamientos concretos, ni contenido o presupuesto “simplemente no funciona”, dijo.
En entrevista, declaró que el gobernador se comprometió en campaña, y aseguró que las mujeres iban a ser su prioridad, sin embargo, no lo está cumpliendo, las bases institucionales para la política pública a favor de las mujeres están desdibujadas.
Y es que explicó que no hay un acompañamiento constante con el poder judicial y con la fiscalía para intervenir y atender los casos de violencia, lo que denota un abandono por parte del poder ejecutivo, por parte del legislativo.
De acuerdo con la estadística de Consorcio, van 273 feminicidios desde la administración de Alejandro Murat Hinojosa, luego de siete meses de haberse lanzado la alerta de género, han muerto violentamente 60 mujeres, en tanto que en este año van 26.
En este sentido, López Sánchez dijo, “la alerta por violencia no ha funcionado, y eso es otra alerta, creo que lo que hace falta en este momento es colocar en primer plano la agenda de las mujeres, no sólo la violencia de los derechos laborales, si no la participación de ellas porque la paridad no es garantía, paridad no es igualdad, hacemos cuentas alegres del número de mujeres en el Congreso pero seguimos teniendo un gran pendiente en el ejercicio del cargo.
Dijo que hacen falta políticas públicas para que las mujeres efectivamente tengan condiciones para ejercer su cargo, qué caso tiene que te nombren ‘síndica’, si el presidente no deja ni que conozcas la cuenta pública”, subrayó.
Asimismo detalló que mientras sigan existiendo condiciones de exclusión y de violencia estarán hablando de una paridad simulada, “las leyes por sí solas no resuelven los problemas estructurales”, concluyó.





