Redacción
No a todas las personas les gustan las inyecciones por lo en la actualidad se ha optado por continuar las investigaciones y desarrollar medicamentos que se puedan suministrar de otras maneras, y es así que la farmacéutica estadounidense Pfizer, creadora de la primera vacuna contra COVID-19 inició un ensayo clínico en Estados Unidos para comprobar la efectividad de un fármaco que se administre de manera oral.

Al momento, el nuevo fármaco fue nombrado como PF-07321332 y gracias a un estudio realizado recientemente se demostró que es un “potente inhibido de proteasas con actividad antiviral contra el SARS-CoV-2 y otros coronavirus, lo que sugiere un buen potencial para el tratamiento del COVID-19 y otras amenazas”.
Cabe señalar que los inhibidos de peptidasas son enzimas que rompen los enlaces de aminoácidos enlazados por enlaces químicos de las proteínas, pues evitan que virus se replique en las células, los cuales son utilizados en tratamientos contra el VIH y la Hepatitis tipo C y en su mayoría de casos se suele administrar por vía intravenosa.
Es por ello, que la farmacéutica también señaló que está estudiando una candidata antiviral que se consumirá por medio de la vía oral, pero que aún se encuentra en pruebas con voluntarios hospitalizados por COVID-19, por lo que hicieron enfades en que juntas la terapia oral y el tratamiento que llevan vía intravenosa, tienen gran potencial para crear un paradigma de nuevos medicamentos que den fin a la propagación de dicho coronavirus y que complementan la vacunación.
Mientras Pfizer trabaja en este importante fármaco, los laboratorios CanSino Biologics y el Instituto de Biotecnología de Pekín en China tratan de desarrollar un medicamento que sea administrado por medio de inhalaciones y que combata el COVID-19 en su totalidad.





