El lado benéfico de la pandemia, el medio ambiente descansa de la mancha humana

Andrea Fenochio

La pandemia por el nuevo coronavirus ha sido un duro golpe para la humanidad, pues millones de personas se han visto obligadas al confinamiento para poder preservar sus vidas pero, quienes se lo han tomado como un segundo respiro son los animales silvestres.

Luego de semanas de confinamiento los satélites de la NASA evidenciaron como la mancha de contaminación atmosférica en China se había reducido drásticamente.

Después los delfines y mantarrayas en los canales de Venecia dieron muestra de como la escasez de humanos en el exterior, abonaba a mejorar las condiciones del planeta y su fauna.

En todo el mundo hay pruebas de este beneficio… para muestra los miles de flamencos en Bombay que hace años no se veían en tal cantidad, jabalíes caminando por las calles, changos en pleno centro de poblaciones de Tailandia, osos, venados, ovejas y el animal que usted quiera imaginarse; han salido en búsqueda de recorrer aquellos espacios que alguna vez le pertenecieron y que, la mancha humana les arrebató. Es cierto también que expertos señalan que muchos de ellos más que por curiosidad, se aventuran a las ciudades ahora fantasmas, en búsqueda de comida.

Lo real es que estos espectáculos son cada vez más contantes, aquí en Oaxaca primero fueron lo cocodrilos en Ventanilla y ahora logró captarse a un grupo de delfines también en las playas oaxaqueñas.

Que este momento de catarsis nos haga analizar cuál ha sido nuestra relación a lo largo de los años con el medio ambiente y la fauna salvaje, y si es que las imágenes nos hayan hecho florecer alguna pisca de conciencia, que esta se preserve más allá de la pandemia, que podamos salir en unos meses a las calles, no para seguir destruyendo sino más bien, para cuidar los puntos buenos que nos ha dejado el COVID-19.