Cuarentena o plomo, en Filipinas

ANDREA FENOCHIO

De los creadores de “Plata o Plomo“ aparece el presidente de Filipinas Rodrigo Duterte, quien al más puro estilo del –Patrón del mal- (Pablo Escobar) ordenó a las fuerzas de la ley de ese país «disparar a matar» a aquellas personas que violen los requisitos de la estricta cuarentena por la pandemia de COVID-19.

A través de un discurso televisado la noche del miércoles precisó:

«No dudo. Mis órdenes son para la Policía y el Ejército. En caso de problemas o de una situación en que la gente se pelee y sus vidas estén en peligro, dispárenles a matar», aseveró el mandatario tras  señalar que el brote viral «está empeorando».

La determinación no fue aislada y surgió luego de un mitin en la barriada de San Roque, en Manila, donde una veintena de personas salieron a las calles a pedir ayuda humanitaria. Lo que nos hace pensar que la población filipina está desespera por recibir ayuda, pero para evitar que salgan a las calles a evidenciar el rezago en salud, las autoridades los confinan a quedarse en sus casas y probablemente perecer en ellas.

Pese a que el presidente consiguió la semana pasada «poderes especiales» del Congreso para lidiar con la pandemia en una ley que incluye la provisión de 200 mil millones de pesos (4 mil millones de dólares) para repartir entre 18 millones de hogares desfavorecidos del país, donde el 16 % de la población vive bajo el umbral de la pobreza, aún no se tiene claro cómo repartirán el recurso situación que atrasa la ayuda y favorece la pandemia.

Defensores de derechos humanos y grupos civiles han denunciado este jueves las palabras del presidente, donde la etiqueta #OustDuterte (expulsar a Duterte) es tendencia desde anoche.