Juan Antonio Ilescas
Después del escandaloso encarcelamiento del perro bautizado como «Angelito», el presidente municipal de San Francisco Lachigoló, Carlos García Morales, ejerció su derecho de réplica y rechazó haber cometido un acto de crueldad y por el contrario señaló que la intervención de animalistas y personal de la Fiscalía General de Justicia de Oaxaca (FGJO), impidió que se completara el protocolo para saber si el perro tenía rabia, además de que se violaron los derechos de la mujer atacada por el animal.
El edil explicó que la señora Elena Saavedra Sernas, pidió apoyo de la autoridad municipal de San Francisco Lachigoló, para cubrir los gastos médicos luego de las mordeduras que le causó el perro, cuya dueña, Margarita Saavedra se deslindó de toda responsabilidad.
García Morales explicó que el perro quedó bajo observación para descartar la posibilidad de rabia, por lo que la actuación que observó el síndico municipal al ordenar la retención del animal fue apegada a derecho, además de actuar con prudencia.
El presidente municipal de San Francisco Lachigoló, quien el año pasado ordenó la detención y muerte de un perro pitbull llamado «Guarumo», se dijo respetuoso de los derechos de los animales y también de las personas.
Además sostuvo que al haber intervenido una organización animalista, se violaron los derechos de la señora Elena al no cumplirse con la Norma 042 del protocolo de atención a pacientes agredidos por animales.






