Juan Antonio Ilescas
Gracias a su inquietud y capacidad, jóvenes estudiantes del Colegio de Bachilleres Técnico Industrial y de Servicios CBTis 26 han logrado desarrollar prótesis de movilidad utilizando material de desecho y que piensan donar a personas discapacitadas de escasos recursos económicos.
Luis Antonio López Rodríguez y Mónica Loaeza son los dos talentos que gracias al apoyo que han encontrado en esa institución educativa y después de varios años de trabajo, lograron concretar un proyecto.
Utilizando plástico Pet y compuestos químicos como el Glicol lograron obtener un conglomerado tres veces más resistente que el acrílico y, con él construyen prótesis y férulas para tratamientos de movilidad.
Ambos han participado en diversas convocatorias de ciencia y tecnología, donde han presentado su trabajo que piensan evolucionar utilizando sensores y motores para permitir una mayor funcionalidad con prótesis bioeléctricas.
Lejos de desanimarse, estos dos jóvenes oaxaqueños continúan con sus procesos de diseño con la firme intención de apoyar a personas de escasos recursos, que no tienen la posibilidad de adquirir una férula o prótesis de mano y dedos.





