Despido de trabajadores de salud deja desprotegida a población vulnerable

Juan Antonio Ilescas

Ex empleados del componente de salud Próspera que desde el 31 de marzo se quedaron sin trabajo, al concluir su contrato con el Régimen Estatal de Protección Social en Salud en el estado de Oaxaca, instalaron una feria de la salud en el Zócalo para pedir a autoridades federales y estatales ser atendidos en su demanda de empleo.

Raúl Mesinas García, médico general del programa Prospera y representante de 167 ex trabajadores de salud REPSEO, entre los que se encuentran médicos, enfermeras, psicólogos, nutriólogos y trabajadores sociales, dijo que sus compañeros atendían en unas dos mil unidades auxiliares de salud en Oaxaca, sobre todo en comunidades rurales de alta marginación, con lo que ahora se ven afectados cerca de un millón y medio de niños, mujeres embarazadas y lactantes.

Explicó que el presidente de la república, Andrés Manuel López Obrador no los ha atendido, a pesar de que en San Pablo Guelatao le entregaron un escrito pidiendo atención, en tanto que el gobernador de la entidad, Alejandro Murat se comprometió a resolver el tema, pero no ha cumplido.

Los trabajadores despedidos se sienten desprotegidos pues el director general del REPSEO, Juan Carlos Márquez Heine, el director de financiamiento de ese organismo, Guillermo Cabrán y el director general de los Servicios de Salud en Oaxaca, Donato Casas Escamilla, tampoco han dado una solución concreta a las alternativas presentadas por los ex trabajadores.

Cuestionó el doble discurso de autoridades federales que recientemente declararon que los programas del componente de salud deben tener un papel principal en la llamada Cuarta Transformación.

Vale la pena destacar que en otros estados, los gobiernos locales han absorbido temporalmente los gastos por pagos de salarios de trabajadores de salud, que están en las mismas condiciones, por lo que consideran que en Oaxaca también se puede hacer.