Carretera a la Costa oaxaqueña, la más cara del país

Redacción

Más de 6 mil millones de pesos, se han destinado a la construcción de la autopista a la Costa de Oaxaca, obra que se inició desde hace varias administraciones gubernamentales y nadie logra terminarla, pero si desviar miles de millones de pesos en la obra.
Lo destinado hasta el momento es ostentoso y podría ser utilizado para la construcción de tres autopistas por lo menos, sin embargo cada sexenio se anuncia con bombo y platillo y queda abandonada e inconclusa.
El titular de Secretaría de las Infraestructuras (Sinfra), Fabián Herrera Villagómez informó a los diputados locales que se han gastado más de 6 mil millones de pesos en esta obra, que otra vez está detenida.
Detalló que 3 mil fueron ejecutados antes de 2016 y más de 3 mil millones pagó, este año, el Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin), que dependen de Banobras, para recuperar la concesión que estaba en poder de la empresa ICA.
Aunado a estos montos, el funcionario estatal reveló que el ex Presidente Enrique Peña Nieto había comprometió otros 3 mil millones de pesos para concluir esta autopista denominada Barranca Larga-Ventanilla.
Con una suma menor de dinero, el Gobierno federal construyó 3 autopistas en los últimos 6 años. La Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) reveló que, entre diciembre de 2012 y junio de 2018; construyó las autopistas Zitácuaro-Valle de Bravo, la primera etapa de Cardel-Poza Rica y la primera etapa de Tuxpan-Tampico.
En tanto, el proyecto de la autopista a la Costa de Oaxaca cumplió más de 8 años, comprende 104.2 kilómetros y ya requirió de más de 6 mil millones de pesos.
Tan solo en Guanajuato, la anterior administración federal reportó la construcción de la autopista Salamanca-León, de 79 kilómetros, la cual costó 3 mil 450 millones de pesos; la mitad de lo invertido a la vía Barranca Larga-Ventanilla.