Endulzan las fresas de Quialana la vida de cientos de oaxaqueños

En el paraje «El Horno», perteneciente a la agencia municipal de San Nicolás Quialana, en el distrito de Zimatlán de Álvarez, se encuentra un lugar muy especial bautizado por su propietario, Anselmo Reyes Calderón, como «El nacimiento de las fresas».

Don Anselmo de familia humilde, es originario de este bello lugar que le fue heredado tanto a él como a sus ocho hermanos, para que continuaran con el gran legado del cultivo de la fresa; proyecto que iniciara hace 40 años su padre, el Sr. Timoteo Reyes Castro y su madre, la Sra. Aidé Calderón López.

Tanto él como sus hermanos sienten el gran amor por sus orígenes y por esta tierra que los vio nacer, inculcando a sus hijos ese mismo sentido de amor y pertenencia a sus costumbres, buscando preservar el legado que su abuelo Timoteo les dejó.

Para el cultivo de la fresa, don Anselmo nos platicó que lo primero es preparar la tierra donde se sembrará la planta durante el mes de mayo, después realizar el trasplante en el mes de agosto, debiendo esperar poco más de tres meses más para comenzar a cultivar este fruto; una vez logrado, la colecta de estas deliciosas fresas inicia a partir de enero y en ocasiones hasta mayo, cuando tardan en llegar las lluvias.

Derivado de la falta de agua en la zona, tristemente su familia se ha visto en la necesidad de disminuir la siembra, sin embargo gracias su esfuerzo diario, han logrado salir adelante y hoy en día buscan nuevas alternativas para poder preservar este oficio.

Don Anselmo dijo sentirse muy orgulloso de que cada fin semana decenas de oaxaqueños los visiten y se enteren del gran trabajo que han venido realizando desde hace varias décadas, pues gracias a eso los visitantes pueden conocer el proceso de cultivo y sentirse más cerca de su tierra.

Hoy en este pedacito de Oaxaca el Sr. Anselmo y su familia luchan por preservar el legado de don Timoteo a través del cuidado de la tierra y la conservación de sus raíces.