Redacción MVM Digital
Aseguran que hay dudas sobre cómo se realizó y a quiénes consultaron para la creación de la Ley Federal de Protección del Patrimonio Cultural de los Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas; así lo compartió Miriam Campos, artesana de San Antonino Castillo Velasco.
Durante su participación en el conversatorio “Interacciones comerciales entre marcas y artesanos”, explicó que la ley tiene la intención de vigilar y legalizar prácticas de los diseñadores y colaboradores con los artesanos, esto para evitar plagios y abusos; no obstante, se desconoce cómo lo llevarán a cabo.
Reconoce y agradece que a nivel nacional el tema de los plagios, abusos y apropiación cultural esté en la atención de las autoridades federales, por lo que es un gran avance que han demandado los artesanos desde hace mucho tiempo.
Lamenta que no se les haya consultado a las comunidades que han sido víctimas de estas prácticas, como lo fue hace ya unos años su comunidad por parte de una empresa argentina; señala que la ley contempla un sistema en el que deben registrarse las personas que se dedican a la elaboración de artesanías, sobre todo prendas de vestir, ya que esto se vuelve burocrático y complicado para lo artesanos.
De igual forma, lamentó que no haya un presupuesto asignado para defender los derechos de los artesanos de las prácticas abusivas; indicando que esta ley todavía se debe de continuar trabajando para perfeccionarla, creando mecanismos adecuados para su ejecución.
Ana Paula Fuentes, diseñadora social, aseguró que algunas de las normas de esta ley se vuelven complejas cuando son pasos simples, coincidiendo con la artesana en que se debe trabajar más a fondo.
Esta ley por ahora es una forma de mostrar las consecuencias de lo que puede pasarle a quienes plagien, es un documento que existe, una advertencia para el mundo; aunque también hay que recordar que han pasado años de apropiaciones culturales, en las que los mismos mexicanos han plagiado a otros mexicanos y eso también se tiene que castigar.





