Redacción MVM —
El robo de energía eléctrica le cuesta a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), alrededor 50 mil millones de pesos anuales, la mayor parte por actos ilícitos en la red de distribución como el uso de “diablitos” o manipulación de medidores, colgado de cables a la red o acometidas.
En México existen 40 mil 784 usuarios en colonias populares “irregulares”, que no cuentan con un contrato y “hacen uso de energía eléctrica de forma ilegal” y que requieren ser regularizados entre 2021 y 2025 para disminuir las pérdidas que representan.
La Sener contabiliza 5.77 millones de medidores que deben modernizar en los próximos cinco años porque ya cumplieron su vida útil o porque son manipulados por los usuarios para registrar valores por debajo del consumo real y pagar menos.
Además, en muchos puntos de grandes ciudades, municipios y localidades, los cables de distribución de CFE están atiborrados de embestidas que se “cuelgan” de las líneas de transmisión por donde fluye la electricidad para iluminar sin costo desde viviendas, negocios, servicios, mercados ambulantes o pequeños negocios callejeros.





