Juan Antonio Ilescas
Lo que comenzó como un pasatiempo ha permitido a las hermanas Rosario y Mabel Hernández Vásquez, no solo iniciar en el mundo del emprendimiento, también llevar la cultura de Oaxaca al plano nacional e internacional a través de la joyería.
Hace 11 años, siendo estudiantes, Rosario y Mabel comenzaron a fabricar sus propios accesorios como pulseras y collares, usando elementos típicos y tradicionales de poblaciones de los Valles Centrales, pero principalmente de comunidades de Tlacolula de Matamoros.
Los rebosos de seda, el reboso telar, la pañoleta que usan las mujeres de San Bartolomé Quialana, el barro negro de San Bartolo Coyotepec y hasta la hojalata y la filigrana del Istmo, son parte de los elementos que las hermanas Hernández utilizan para fabricar sus collares y accesorios que ya son tendencia nacional e internacional.
Las jóvenes emprendedoras han encontrado la fusión perfecta entre lo tradicional, cultural y la modernidad a través del trabajo que realizan, “la cuestión es no perder la esencia de nuestra cultura”, sostiene Rosario.





